mardi, mars 24, 2009

De Cuéncame a Chihuahua, ajúa!!!! Y después ...

Ya estábamos en el norte, la gente habla ají, ojeaaaa!! Botas, sombreros y carros grandes, no olvidemos los bigotazos estilo Porfirio Díaz y Zapata (sí el cliché...) Salimos de Cuéncame, pueblillo en medio del desierto en donde el vocho nos había dejando para dormir en un hotel.
Aqui una imagen de esas carreteras largas y aburridas
El camino no era tan aburrido a pesar de las carreteras largas y rectas, con gasolineras inciertas de encontrar, pero después de unas horas y casi en la oscuridad ver una mancha de luces a lo lejos resulta ser algo parecido a un oasis, ¡¡por fin, por fin llegamos!!

aqui luces de la ciudad a lo lejos
Aqui vochito en gasolinera, enfriando el motor

Lo más frio de lo frio de todo el viaje fue Chihuahua, cuando llegamos por fin a una ciudad, llena de gente y carros, era la buena vibra urbana!! no podíamos hablar, no sabíamos si era por la emoción de haber llegado o porque nuestras barbillas estaban congeladas y nuestros dientes titiritaban sin consciente control. En el centro de la plaza había un enorme árbol de navidad. ahi en el centro de Chihuahua con Katha de las alemanias
Luego llamamos al Cs host y cuando llegó fue como ver al mesías venir hacia nosotros, cabello largo, lentes y dientillos prominentes, se hacía llamar el KOKO, bien al tiro el morro, en las paredes de su depa había ya casi como 99 firmas de todos los couch que ya se habían geteado en su sala. Llegamos un día después del programado, que por cierto había unos franceses que esperaban nuestra llegada para unas chelas de bienvenida pero ya no estaban cuando llegamos, y por cierto había pasado lo mismo en Mazatlán, sí los mismos franceses, y NATHALIE una suiza bien chida que ahora está en Aguascalientes y ya vino a Morelia a visitarnos.
Comimos machaca de Ulises otro couch host.
Partimos de mañana por fin a CD Juárez siempre cruzando los dedos de que el vochito no se quejara en el camino de tanto andar. Teníamos mariposillas en el estomago al pensar que ya pronto estaríamos en el afamado “otro lado”.
Aqui Koko con un gabán, doña Kata detrás de Nathalie, luego en la puerta izquierda, Simón, luego en la puerta derecha Ulises. yeahhh! después de la foto todos pucharon el vocho upsss... solidaridad CS.
nota: me estoy riendo de Nath por que trataba de esquivar un mega charco de aceite upss!

mercredi, mars 18, 2009

Malene canción danesa



Tema musical del viaje, la historia de una chava despechada, descubre que su novio la engañó entonces destruye su depa.
lo que no entiendo qué es lo que hace con el gato blanco de rayas.

samedi, mars 14, 2009

Por la carretera... continuación


...Y me desperté en medio del desierto dentro de un vocho rojo, con un danés como piloto y una alemana como co---- la carretera era recta y larga con orillas arenosas , se percibía la soledad de una tarde moribunda, pregunté ¿por qué estamos parados? la almohadilla de florecitas estaba bien marcada en mi mejilla hinchada por el calor y obvio, me daba hueva la idea de que algo grave pasara y que supuse al ver la cara de angustia de los dos guüeritos al frente...
assschhh quiero bajar!!! solo unos arbostos que en medio de la nada podian ocultarme de hacer... ustedes ya saben qué! entonces decidida solo fui, ufff que aliviooooooooooo, las ventajas del desierto es que solo los arbustos han visto lo que habia hecho.!! jé!!! ya bien despierta, pregunté:

V : qué pasa..?
S y K : "nos paramos para enfriar el motor, y ahora que lo queremos volver a prender, no prende" , " se está haciendo de noche!!!" "no hay nadie y ningún hotel cerca"
S,K,V: caritas de angustia.
V: sssssssssppppppp y si lo puchamos?
S Y K : BUENO...
Vochito : chucuchucu... ruuuumm rUUUUmmmm
S, K y V: youppiiiiiiiii!!!!!!!!

ahhh el buen vocho!!!! nunca nos dejaaa

terminamos esa noche en un hotel mucho antes de llegar a Chihuahua nuestro destino en un día, donde ni era grande pero era la ciudad más próxima, donde la comida era carísima como todo en el norte de México.

video
otra canción de carretera, es danesa,
no entiendo nada
pero Simón dice que esta chida...
(notense los bichos embarrados en el parabrisas)

Me encantaba el trabajo de copiloto, era lo mio en el viaje, decidir rutas y calcular las distancias, después de lo ocurrido, no tenia ganas de dormir en la parte de atrás, además dormirse era parderse los paisajes y los colores de los atardeceres. neeeeeeeel.